Suele estar en cómo se organizan, se procesan y llegan a quien decide.
Información repartida entre planillas, CRM, ERP y sistemas que no se hablan.
Informes que se rearman a mano cada mes y llegan tarde para decidir.
El mismo indicador calculado de forma distinta según el área.
La información existe, pero no siempre llega a tiempo a quien decide.
Hay datos disponibles, pero no la confianza para apoyarse en ellos.
Ganas de aplicar IA antes de tener la base de datos ordenada.
¿Alguna de estas situaciones te suena conocida?
Hablemos